Crear una empresa no es dificil, pero tampoco es algo sencillo; sobre todo si lo que deseamos es crear una empresa exitosa que permanezca en el tiempo y trascienda de forma rentable. Para dejar atrás la vida insatisfactoria del empleo mal pagado, de jefes absurdos y autoritarios, de un presente frustrante y un futuro incierto, lo ideal sería tener una empresa propia. ¿Pero cómo? Pues lo primero es saber si estás preparado con la mentalidad adecuada para ello.
De los hombres y mujeres que conforman la empresa, los más productivos, son los Comisionistas; o deberían serlo. La fuerza de ventas y el área comercial son los encargados de sustentar, en la realidad financiera, el desempeño efectivo de su negocio. Podríamos decir que ‘ su trabajo puede generar el éxito y la permanencia de la organización’. Si te preguntas cómo vender más, tómate unos minutos para considerar la opción de ofrecer una atractiva comisión por la venta de tus productos y servicios, y dimensiona entonces las nuevas posibilidades que se abren para tu negocio.
El punto decisivo a la hora de vender es el momento en el que se ‘concreta’ el negocio, pero esto no es algo que sucede solo o algo que se da un día, cuando el prospecto finalmente decide hacerlo. El cierre es una parte de las técnicas de ventas que se estudia y se practica para provocarlo en el momento justo durante la presentación de venta; de otra forma, no hay negocio.
Un proyecto de vida nace con una visión en nuestra imaginación de un sueño que nos apasiona, y se traduce en tener una razón para vivir cada día con el corazón pleno de fortaleza y esperanza; tener la energía de un espíritu valiente y decido a hacer realidad ese sueño, esa visión. Tener una Visión, una Misión y unos Objetivos suena como algo más bien relacionado a la planeación estratégica de una empresa, pero efectivamente, diseñar y ejecutar un proyecto de vida personal es toda una empresa.